Warning : Internet Guest user have not writting permissions at root folder
SCSY
Seminario Cristo Sacerdote

 
 Leer Correo | Libro de visitasForos1 Visitante activo 
Principal
  Home

Presentación
  Rectores
  Bandera
  Escudo
  Escudo Colombia
  Revista 35 años
  Revista 25 años

El Seminario Actualmente
  SACERDOTES EGRESADOS
  Calendario Actividades 2008
  Docentes
  Estudiantes 2008
  Formadores
  Pénsum Bachillerato
  Pénsum Filosofía
  Personería 2008
  Promoción Bachilleres 2006
  Promoción Filósofos 2006

Admisiones
  Requisitos
  Carta de Presentación
  Prospecto
  Reglamento General
  Manual del Estudiante
  Perfil del Estudiante

Fotografìas
  Mosaicos Seminario
  Imágenes


 
CONCLUSIONES

CONCLUSIONES

San Pablo dice a su discípulo Timoteo: "Te recomiendo que reavives el carisma de Dios que está en ti por la imposición de mis manos" (2 Tm 1,6), y "si alguno aspira al cargo de obispo, desea una noble función" (1 Tm 3,1). A Tito decía: "El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como yo te ordené" (Tt 1,5).
La Iglesia entera es un pueblo sacerdotal. Por el bautismo, todos los fieles participan del sacerdocio de Cristo. Esta participación se llama "sacerdocio común de los fieles". A partir de este sacerdocio y al servicio del mismo existe otra participación en la misión de Cristo: la del ministerio conferido por el sacramento del Orden, cuya tarea es servir en nombre y en la representación de Cristo-Cabeza en medio de la comunidad.

El sacerdocio ministerial difiere esencialmente del sacerdocio común de los fieles porque confiere un poder sagrado para el servicio de los fieles. Los ministros ordenados ejercen su servicio en el pueblo de Dios mediante la enseñanza (munus docendi), el culto divino (munus liturgicum) y por el gobierno pastoral (munus regendi).

Desde los orígenes, el ministerio ordenado fue conferido y ejercido en tres grados: el de los Obispos, el de los presbíteros y el de los diáconos. Los ministerios conferidos por la ordenación son insustituibles para la estructura orgánica de la Iglesia: sin el obispo, los presbíteros y los diácono s no se puede hablar de Iglesia (cf. S. Ignacio de Antioquía, Trall. 3,1).

Los presbíteros están unidos a los obispos en la dignidad sacerdotal y al mismo tiempo dependen de ellos en el ejercicio de sus funciones pastorales; son llamados a ser cooperadores diligentes de los obispos; forman en torno a su Obispo el presbiterio que asume con él la responsabilidad de la Iglesia particular. Reciben del obispo el cuidado de una comunidad parroquial o de una función eclesial determinada.

Los diáconos son ministros ordenados para las tareas de servicio de la Iglesia; no reciben el sacerdocio ministerial, pero la ordenación les confiere funciones importantes en el ministerio de la palabra, del culto divino, del gobierno pastoral y del servicio de la caridad, tareas que deben cumplir bajo la autoridad pastoral de su Obispo.

El sacramento del Orden es conferido por la imposición de las manos seguida de una oración consecratoria solemne que pide a Dios para el ordenando las gracias del Espíritu Santo requeridas para su ministerio. La ordenación imprime un carácter sacramental indeleble.

La Iglesia confiere el sacramento del Orden únicamente a varones (viris) bautizados, cuyas aptitudes para el ejercicio del ministerio han sido debidamente reconocidas. A la autoridad de la Iglesia corresponde la responsabilidad y el derecho de llamar a uno a recibir la ordenación.

En la Iglesia latina, el sacramento del Orden para el presbiterado sólo es conferido ordinariamente a candidatos que están dispuestos a abrazar libremente el celibato y que manifiestan públicamente su voluntad de guardarlo por amor del Reino de Dios y el servicio de los hombres.

Corresponde a los Obispos conferir el sacramento del Orden en los tres grados
(Conclusiones del Catecismo de la Iglesia Católica 1590- 1600).


 




2010-09-09Webmaster
 
Acontecimientos
  GRADUACIONES 2007
  JUBILEO SACERDOTAL
  CONFIRMACIONES 2007
  VISITA DE NUESTRO PASTOR
  DISCIPULADO Y PSICOLOGIA
  CONFIRMACIONES
  VISITAS PASTORALES
  Visita del Nuncio

PEI
  EL "VALOR" DE SER MAESTRO
  COMO LEER UN LIBRO: LECTURA ANALITICA
  CARTA DE UN ALUMNO A SU PROFESOR
  Documentación

Oración de los Seminaristas
  LA ORACION
  ORACION DE CURACION Y SANACION INTERIOR
  ORACION DEL PAPA JUAN PABLO II
  Ciclo VI
  PROPEDEUTICO
  II DE FILOSOFIA
  III DE FILOSOFIA
  EGRESADOS

Reflexiones
  DE LA CRUZ A LA LUZ
  CRISTIANISMO Y ANTROPOLOGIA CONTEMPORANEA
  EL HOMBRE DEL QOHELET
  LOS MILAGROS, HOY
  EL HOMBRE FRENTE AL MAL
  JESUS, LA AMISTAD Y SUS CARACTERISTICAS
  PASOS DE LA PENETRACION EN LAS NEGOCIACIONES
  REGLAS DE VIDA

Temas de formación
  EL SACERDOTE Y LA EUCARISTIA
  EL SACERDOTE, MINISTRO DEL MISTERIO EUCARISTICO
  EL SACERDOTE, UNGIDO POR EL ESPIRITU
  UN CURA FELIZ
  CARTA DE LA PAZ
  LA IDENTIDAD ESPIRITUAL DEL PRESBITERO
  A VECES LLEGAN CARTAS

Pensemos
  RENACIMIENTO Y VIDA SOCIOCULTURAL DE AMERICA LATINA
  RENACIMIENTO, NUEVA ERA E IGLESIA
  EL PASTOREO A EJEMPLO DE CRISTO
  RENACIMIENTO Y VIDA HUMANA
  RENACER A LA FELICIDAD
  RENACIMIENTO Y COMPROMISO CRISTIANO
  EL INDIVIDUALISMO, ESENCIA DEL RENACIMIENTO

Temas de actualidad
  ENCUENTRO DE SEMINARISTAS
  CARTA AL PAPA
  GRAN CELEBRACION DE LA FAMILIA AGOSTO 3 DE 2008

AGRADECIMIENTOS
  A LOS PROFESORES
  A LOS SACERDOTES

CURSO DE ESPIRITUALIDAD SACERDOTAL - Por el Padre Jairo Ramírez
  MARCO TEÓRICO
  INTRODUCCIÓN
  1 - PERFIL DEL SACERDOTE HOY
  2 - LA VOCACIÓN
  3 - QUIÉN ES EL SACERDOTE ?
  4 - SER SACERDOTE HOY
  5 - EL RITO DE LA CONSAGRACIÓN
  6 - EL PRESBITERADO SEGÚN EL CONCILIO VATICANO II
  7 - EL SACRAMENTO DEL ORDEN
  CONCLUSIONES
  ANEXO 1
  ANEXO 2
  BIBLIOGRAFIA

Login
Usuario
Clave