| | PROPEDEUTICO
 | A JESUS REFUGIO DEL OPRIMIDO |
Señor Jesús, a ti que llamamos el refugio de los oprimidos clamamos con voz suplicante tu gracia. Que tu amor infinito desborde y habite en nuestros corazones.
Oh buen Señor, en tus manos encomendamos nuestras familias, las colocamos bajo tu manto protector. También ponemos en tu presencia todas nuestras dificultades para que tú, a quien llaman el doctor de las almas, las cures y permitas que seamos santos para ser partícipes de tu gloria. Amén.
 | ORACION A JESUS |
Hoy, Señor Jesús, ante ti postrado estoy con un corazón lleno de tibieza espiritual, un corazón carcomido por el pecado, pero sé que tú, con tu poder, podrás sacar lo más impuro de mi inculta alma, confiando siempre en que tú estarás conmigo en un camino que quizá yo no sé a donde conduzca, pero confiando en tu luz, en tu verdad y en que tú me llevas de la mano.
Gracias Señor por mi vida, te pido que la llenes de la luz del Espíritu Santo y Él, que está presente en cada uno de nosotros, esperando siempre que te alabemos, te glorifiquemos y bendigamos tu nombre, oh Sumo Jesús. Ilumínanos con tu fe y tu fuerza, oh Jesús mío para que algún día, con los ángeles y la Santísima Virgen María, te glorifiquemos por siempre.
 | Ainer Peña Chiquillo |
ORACIÓN A JESÚS PIDIENDO LA HUMILDAD
Señor Jesús concédeme la gracia de ser humilde de corazón, que yo perdone a los que me ofenden y que sepa comprender a mis hermanos y que ellos me comprendan a mí. Oh Divino Jesús, siembra en mi corazón semilla de paz y de amor a aquel que me desafíe, Señor. Ábreme los ojos del alma para poder identificarte en aquellas personas humildes y pobres que andan deambulando por las calles. Señor, tú eres el Dios que lo puede todo, tú eres el Dios que nos salva, el Dios que nos ilumina en los momentos de persecuciones, de tristeza y en los momentos más difíciles de mi existir. Señor Jesús, haz que yo sea pasivo y manso como un cordero. Así como eres tú en el pan y el vino, que te entregas cada día con cuerpo, alma y divinidad. Amén.
 | Henry Lorenzo Gélves Serrano |
ORACIÓN VOCACIONAL
Dios nuestro, te damos gracias por los talentos de sabiduría y de amor que nos has ofrecido a nosotros, a la Iglesia y a toda la humanidad a través de nuestra admirable historia.
Señor, tú que nos pides nacer de nuevo y morir al pecado, haz que permanezcamos con tu Hijo Resucitado para que por medio de él entremos por la puerta estrecha que nos conduce a la vida eterna y guiados por María, nuestra madre y reina de los apóstoles, juntos comunicaremos al mundo a Cristo Maestro, Camino, Verdad y Esperanza a todos los pueblos.
Señor, haz que vivamos nuestra vocación con el entusiasmo con que vivimos nuestros grandes ideales. Amén.
Pagina: 1 2 Adelante
| |
| Oración de los Seminaristas | |
|
| CURSO DE ESPIRITUALIDAD SACERDOTAL - Por el Padre Jairo Ramírez | |
|
|